Summerlove

Monday, September 29, 2025

Capitulo 6

 

Niall’s pov:


—¡Eso es trampa!— Liam le gritó a Harry, que solo soltó una carcajada mientras huía de la escena del crimen. Probablemente yo también le reclamaría si no fuera porque yo estaba en equipo con él, mientras que Zayn ahora trataba de vengar a su compañero al ir detrás de mi.


Habría podido hacer algo más para escapar de Zayn, tomado otro atajo o buscar un arma en algún cofre, pero tenía demasiadas cosas en la cabeza y ni siquiera me dio tiempo de reaccionar hasta cuando mi turno acabó y ahora solo quedaban Zayn y Harry jugando. Solté un ligero suspiro, prácticamente inaudible, dejando el control a un lado y agarrando un pedazo de pizza de la caja.


Estábamos en casa de Harry, como era costumbre, en su habitación. Todo el día había estado lloviendo y decidimos quedarnos jugando videojuegos. Liam cambió de lugar, desde uno de los cojines puff para sentarse a mi lado en el piso, recargando su espalda en la cama. Se estiró para tomar una rebanada de pizza de encima de la cama y, mientras la mordía, me empujó levemente para llamar mi atención.


Volteé a verlo, su rostro iluminado por los destellos de la televisión, la única luz en toda la habitación. El contraste de sombras lo hacía ver más serio de lo que realmente estaba. Tal vez ya era momento de prender la luz, ni siquiera sabía que hora era. El sonido de la lluvia contra la ventana se mezclaba con los disparos del videojuego y hacía que te perdieras un poco en el tiempo con la atmósfera que creaba.


—Estas distraído—


—Bastante, fue fácil matarte, Nialler— Zayn contestó acabando en un “Wohoo” de victoria cuando la pantalla mostró el equipo de Liam y Zayn como vencedores. 


Escuché el bufido de Harry mientras dejaba el control en la cama y su mano tomó mi cabello, sacudiéndolo con un poco de brusquedad.


—¿Es Brooke?— alcé la mirada encontrándome con su mirada, ninguna palabra salió de mi, pero Harry chasqueó sus labios soltando un risa. —Oh Nialler, ¿que pasó?—


—Nada— conteste tomando de nuevo el control y dirigiendo mi mirada a la pantalla.


—¿Entonces? ¿Ya no quieres salir con ella?—


—No estoy saliendo con ella— murmuré un poco molesto con la respuesta. Empecé una nueva partida del juego, pero desde el control de Harry, el rizado le puso pausa haciéndome rodar los ojos.


—Niall… ¿que pasó?— Esta vez su voz no era juguetona, mucho menos burlona. Era ligeramente seria, el tono que usaba cuando se ponía a hablar de temas un poco más profundos que desde un inicio era lo que nos había demostrado que si era nuestro amigo.


—Se veían muy bien en la fiesta— Zayn me animó a hablar mientras se recostaba boca abajo en la cama, poniendo sus manos debajo de su mentón mientras me miraba atento.


—Si, la fiesta estuvo bien— mencioné mirando la pantalla en pausa. —Luego la llevé a casa y su mamá estaba enojada, enojada enserio. La regañó frente a mi y la castigó.— Hice una ligera mueca al recordarlo pero una suave risa de parte de Liam me hizo verlo.


—Bueno, seguro no esperaba que Brooke llegara tan tarde, ¿y luego?—preguntó esperando el resto de la historia. Aun en el piso, me giré para ahora verlos a los tres y me alcé de hombros.


—Y ya, no hemos hablado— un pequeño silencio se hizo entre los cuatro hasta que Zayn negó mientras se levantaba dirigiéndose al refresco de dos litros sirviéndose en su vaso.


—Niall, ha pasado mas de una semana… pensé que Brooke te gustaba— Zayn me miró mientras cerraba la botella de plástico, pero deteniéndose cuando Harry le extendió su vaso para que le sirviera a el.


—Si me gusta—Más de lo que quiero admitir, pensé. Se mete en mis pensamientos mas de un par de veces en el día.


—Pues háblale— Harry rodó los ojos. —¿O qué tiene? ¿Te asustó su mamá?—


—Es que no se cual es el punto de todo esto…—


—El punto es que te gusta, le gustas y no haces nada— Liam se alzo de hombros.


—Bueno, ya la besó— Zayn mencionó regresando a la cama con ambos vasos llenos.


—No, no lo hice— los tres me vieron confundidos —no ha pasado, nos interrumpieron todas las veces que lo intenté y ahora no lo sé— Recordé el instante en la calle, cuando me incliné demasiado cerca y sus ojos se clavaron en los míos. Cuando nuestros labios apenas y se rozaron, juraría que estaba esperando que la besara… y yo también.


Harry tomó su control y el sonido del videojuego otra vez llenó la habitación.


—Mira, no es como que nosotros vayamos a decirte que hacer, pero Brooke es una chica de ciudad y te prometo que no va a esperar todo el verano para que la beses— tomé el control, girándome para volver a quedar recargado contra la cama. Por un momento, mi personaje no se movió porque mis dedos se quedaron quietos sobre los botones del control.


No sabía porque no le había siquiera mandado un mensaje. Esa noche llegue a casa y me dormí, al día siguiente escuché que mi mamá hablaba por teléfono con la mamá de Brooke y solo quise huir. Probablemente le había reclamado el hecho de que la había regresado tan tarde a casa, pero el reclamo de parte de mi mamá nunca llegó. Al día siguiente trabajé y salí con mis padres, y de pronto, ya se sentía que eran muchos días y era extraño solo hablarle. Era como si el silencio hubiera crecido demasiado, tanto que un simple “hola” ahora me parecía ridículo. Y mientras más lo posponía, más miedo tenía de que ella pensara que en realidad no me importaba.


Solté un leve suspiro tratando de despejar mi mente de nuevo, como lo había hecho durante todos estos días cada vez que Brooke se me pasaba por la mente y puse atención en encontrar a Zayn y Liam en el mapa del juego.


El sonido de un mensaje me distrajo un poco, pero de pronto vi a lo lejos en la pantalla movimiento encontrando a Zayn. 


—Louis dice que viene al rato— mencionó Harry.


—¿Donde está?— hablé para que el tema de conversación cambiara a Louis y se sintiera menos extraño.No quería que siguieran escarbando en mis pensamientos, no esa noche. La ultima vez que había tenido una conversación de algo así con ellos fue cuando el asunto de Leila estaba sucediendo.


—Ni idea, dijo lo de siempre de que está ocupado— Louis ya llevaba varias veces que no venía a nuestros planes con esa excusa y ninguno de los cuatro lograba entender con que. Sabíamos sus horarios de trabajo, pero era en fin de semana y no tenía sentido, aunque yo ya había llegado a pensar que estaba tomando turnos extra.



——



Ashlyn’s ´pov:


—No tenían porque hacerlo tan dramático— las luces del cine se estaban prendiendo mientras los créditos de la película pasaban en la pantalla. La poca gente que había venido a ver está película se levantaba con el humor extraño que había dejado las casi dos horas de trama.


—¿Dramático o patético?— Louis se burló mientras se estiraba un poco y, ahora que no había nadie en el asiento de enfrente, subió sus pies entre el portavasos que le quedaba cerca —Tu eras quien quería ver esto…—


—Todos hablan de ella… le tenía más fe, ahora me arrepiento un poco de haber venido.— escarbé en el bote de palomitas que teníamos los últimos rastros que quedaban metiéndolos a mi boca.


—¿Te arrepientes?— me miró a los ojos divertido, como si me arrepintiera de toda la salida, haciéndome reír un poco. 


—Si— le contesté con un tono gracioso, bajando mis pies de mi asiento y sacaba mi teléfono. Había vibrado un par de veces durante la función ,pero no eran más que tontas notificaciones. De reojo vi a Louis negar con una sonrisa mientras sacaba su celular, viendo un par de mensajes para luego responder en uno solo. 


—¿Te lo acabaste?— se estiró a mi tomando el refresco de casi un litro dándole un trago haciendo sonar el aire en el poste mientras las ultimas gotas subían.


—No me culpes a mi, tu te lo acabaste— se levantó tomando el bote de palomitas poniendo adentro también el vaso vacío y se estiró un poco. Traía una playera blanca abajo con su chamarra azul marina de cierre y unos jeans azules. Con su mano libre removió su cabello mientras esperaba a que yo me levantara para caminar al pasillo y bajar las escaleras. 


—Bueno, ahora puedes recordarlo: No porque una actriz que te cae bien sale en la película, significa que sea buena.— 


—¡A ti también te cae bien!— 


—Ella me cae bien, ¿sus papeles? No... son malísimos— rodé los ojos siguiendo escalones abajo mientras dejabamos de pisar alfombra, hasta pisar el piso brillante del cine hasta cruzar la puerta y llegar al concreto mojado, siendo también recibidos por la lluvia y las luces que alumbraban la oscuridad de la noche. El olor a palomitas recién hechas se mezclaba con el de asfalto mojado, un contraste que me dio un extraño cosquilleo de nostalgia.


Saqué ambos paraguas de mi bolso mientras Louis cerraba el cierre de su chamarra. Él siempre con su azul marino y jeans clásicos, tan seguro en lo simple, mientras yo con mi chamarra rosa y los jeans negros desteñidos sentía que resaltaba más de la cuenta. Éramos como dos estilos opuestos caminando bajo la misma lluvia, y sin embargo no se sentía extraño… al contrario, parecía que eso nos hacía ver todavía más en sintonía.


—¿Irás con los chicos?— antes de abrir mi paraguas, empecé a trenzar mi colita de caballo baja que tenía de lado, para evitar que la lluvia solo esponjara mi cabello, pero la lluvia no me empezó a atacar, porque Louis nos cubrió a ambos con su paraguas mientras esperaba que yo terminara.


—Supongo, ¿quieres venir? Creo que han estado jugando videojuegos toda la tarde— se alzó de hombros con tranquilidad mientras veía con atención la forma ágil en la que mi cabello quedaba entrelazado.


—Hmm… por lo que dices no creo— tomé la liga de mi muñeca para cerrar la trenza. Aunque ese grupo de chicos sí eran mis amigos, cuando tenían tardes de chicos en los que solo jugaban videojuegos o tomaban, no era mi cosa favorita. Su sonrisa de lado se convirtió en una pequeña risa.


—Está bien, entonces te llevo a tu casa— 


—No tienes que—


—Pero quiero— me quedé callada un momento, pero acabe asintiendo mientras nuestras miradas se quedaban unidas y eran esos momentos que me estaban confundiendo. Louis y yo éramos amigos desde niños, tuvimos una época en la primaria en la que nos alejamos y cuando volvimos a hablar el tenía su grupo de amigos chicos y yo de chicas. Realmente nunca entendí porque dejamos de hablar por mas de dos años, pero si lo pensaba en retrospectiva, en el salón de clases eran pocos los casos de grupos de amigos mixtos hasta cierto año escolar.


A partir de ahí no creo que hayan pasado mas de dos o tres días sin hablar. Siempre con confianza, juguetones y un poco bruscos como lo éramos de niños. 


El sentimiento extraño que invadía mi pecho había comenzado hacía unos dos meses. Específicamente una tarde en la que ambos nos quedamos un rato extra después de clases. Compartíamos una bolsa de papas viendo unos videos de youtube en su celular en una banca de la escuela. Su cabeza estaba sobre la mía, al igual que su brazo alrededor de mis hombros, usando su chamarra como mantita para cubrirnos a ambos, la misma chamarra azul que traía hoy.


Era algo que no estaba segura si poco a poco empezaba a surgir o si estaba alucinando y eran cosas que siempre habían sucedido, pero de pronto empezábamos a salir solos más seguido, insistía en llevarme a casa a pesar de que nunca ha dejado que lo haga sola o tenía ciertos detalles como cambiar de lugar en la acera mientras caminábamos.


Acabé rompiendo el contacto visual mientras abría mi propio paraguas y salía de su espacio personal creando una segunda protección contra la lluvia mientras el sacaba uno de sus audífonos y me lo pasaba para que con una perfecta coordinación que llevábamos trabajando por años, tomábamos el camino a mi casa.

——


Niall’s pov:


A mi suerte el tema de conversación se había desviado lo suficiente como para que yo ya no fuera el centro de atención. De hecho en un punto ya no había tema de conversación y solamente se escuchaban risas por encima del videojuego y en un momento un par de mensajes encima alguno de los celulares, hasta que se convirtió en un tono de llamada. Harry contesto sin soltar el control poniéndolo en alta voz en medio de la cama.


—Abreme— se escuchó a Louis desde el otro lado de la línea.


—Hola Louis, yo también estoy muy bien, gracias por preguntar.— Harry se burló de él mientras empezaba a pelear con el personaje de Zayn que acababa de encontrar.


—Harry, está lloviendo, apúrate— 


—Espera, estoy en algo importante— reí divertido ante la situación, a pesar de que Liam me estaba haciendo pedazos y acabé siendo el primero en perder.


—Ya voy yo— anuncié levantándome recibiendo quejas cuando pase frente a la televisión apenas un segundo. Bajé las escaleras llegando hasta la puerta para encontrarme a Louis entrando rápido dejando su paraguas abierto en la cocina de Harry para que se secara. —¿De dónde vienes? Estas empapado— 


—Nada… estaba con mi mamá— murmuró sin voltearme a ver mientras se quitaba los converse que solían ser azules marino y ahora parecían negros por el agua, los tomó junto con sus calcetines húmedos, pero la parte baja de sus jeans estaban mojados también. Con la confianza que teníamos en ese lugar, subió las escaleras entrando a la habitación dejando cerca de la puerta sus tenis apenas anunciándose. —Heeey, Harry voy a tomar ropa— el “aja” de Harry apenas y sonó pues los tres seguían concentrados en el juego mientras Louis abría el closet de Harry sacando unos panes por los que rápidamente cambió sus pantalones mientras yo recuperaba mi lugar en el piso no sin antes quitar una almohada de la cama.


La cama se movió cuando Louis dio un salto a ella poniéndose entre Harry y Zayn. Su mano se estiró para agarrar un pedazo de pizza mientras veía la pantalla. 


—¿Dónde estabas?— Zayn habló después de un pequeño bufido cuando Harry lo eliminó del juego. 


—Ocupado…— suspiró tomando un control extra aprovechando que Liam había vencido a Harry y empezaría una nueva partida.


—————


Habíamos dejado de jugar y ahora estábamos viendo una película, aunque más bien Liam y Louis se habían quedado dormidos y por lo menos yo estaba mas atento a mi celular que a la película. 


—¿Harry?— la puerta se abrió mostrando a la mamá de Harry. —Hola chicos— los tres despiertos respondimos suave.


—¿Cómo te fue?— el rizado preguntó mientras se levantaba de la cama e iba con ella.


—Bien, fue un día tranquilo. ¿Todos se quedan a dormir?— 


—Yo ya me voy, ¿Niall?— Zayn me miró mientras se levantaba y estiraba.


—Si, yo también.— murmure con flojera mientras me levantaba de la comida posición que había tomado en uno de los cojines puff.


—Bien chicos, con cuidado, es casi media noche. Cariño, dales unas cobijas a Liam y Louis y cierra la puerta.— Harry asintió recibiendo el beso en su mejilla que le daba su mamá antes de decirle buenas noches. Me asomé por la ventana pensando en quedarme si la lluvia continuaba pero a mi fortuna ahora solo era el pavimento mojado lo que quedaba. 


Los tres bajamos despidiéndonos con un saludo de puño, y otro cuando Zayn tomó la dirección contraria, pero mis pasos se detuvieron mientras mis ideas viajaban con la conversación que habíamos tenido antes. Era una locura, pero sonaba menos estupido que solo mandar un “hola”, o eso quería creer.


Unos veinte minutos después estaba caminando por su calle y por un momento casi no logro reconocer su casa. Tal vez solo habían pasado unos días pero claramente se habían empeñado en arreglar la casa porque las puertas y marcos de ventanas ya eran de otro color y parecía como si la casa llevara diez años menos que todas las demás de la calle.


Bajé la mirada a mis pies viendo las pequeñas rocas en el camino a la puerta y entendí por primera vez que eso solo podría funcionar en una película así que opté por llamarla, siendo a mi sorpresa que en realidad contestara rápido.


—¿Niall?— Sonaba un poco insegura e incluso adormilada, seguro la había despertado. —¿Que pasa?


—Hola… estoy afuera…— hubo un pequeño silencio de parte de ambos, como si estuviera tratando de entender a que me refería pero pequeños sonidos de que se levantaba se escucharon por la bocina de mi teléfono y segundos después apareció desde una de las ventanas del piso superior.


—¿Qué? ¿No me despertó la roca en mi ventana?— habló bajo aun por teléfono viéndome desde arriba con un tono burlón. —Ya voy— desapareció de la ventana al momento en el que se cortó la llamada. Ahora si tenía que hacerlo. Tenía que besarla esta noche.